Comunicar con el 'why'

Cuando creamos una marca, ya sea de un político, de un partido, de una empresa o de una ciudad-territorio y nos interesa posicionarla de forma correcta, a la gran mayoría de personas le viene a la mente el qué ofreceremos (what) y el cómo lo haremos (how), lo cual, no está mal para poder desarrollar nuestra argumentación, sin embargo, si sólo nos basamos en esas dos cuestiones no lograremos impactar a nuestros públicos de manera contundente.

Walter Landor, uno de los profesionales que ha creado más identidades de marca, comentaba que ”los productos se hacen en las fábricas pero las marcas se crean y viven en la mente”. Y aquí es donde entra el concepto de frame o marco mental empleado en la creación de campañas, es decir, sensaciones y percepciones que las personas tienen de una marca.

La grandes preguntas son: ¿cómo llegamos a la mente de las personas?; ¿cómo conseguimos cautivarlos?

Simon Sinek nos presenta su hipótesis. Después de años de investigación, ha creado una teoría para entender por qué hay líderes –ya sean personajes, productos o territorios– que han llegado donde otros no lo han hecho aún teniendo más recursos económicos y científicos. Su hipótesis se conoce como el Círculo de Oro, con la cual explica la racionalidad humana y el patrón que han usados los grandes líderes para obtener el éxito. Así pues, Sinek comenta que para comunicarnos efectivamente lo que debe regir nuestra estrategia es el por qué hacemos lo que hacemos (why). Contando las creencias o el “por qué” de la marca o del político, es cuando realmente le otorgamos un valor a nuestra marca, así como un diferenciador de cualquier otra.

Cuando el público conoce y asimila las creencias y razones de ser o hacer del proyecto o marca, tiende a identificarse y volverlas suyas. En ese preciso momento, se vuelven creyentes, verdaderos fanáticos; éstos, a su vez y como consecuencia, actuarán como transmisores de nuestras (sus) creencias, es decir, en embajadores naturales de la marca.

Ése es el objetivo ulterior que todo proyecto político o marca debe perseguir: que la gente sea fiel a sus causas, no por sus productos sino por lo que evocan. Luis Bassat comenta en su best seller titulado El Libro Rojo de las Marcas, que una marca nace cuando el consumidor adopta el producto como algo suyo y le hace un hueco en su vida.

Estamos en un mundo globalizado donde gracias al inmenso flujo de información logramos conocer muchas marcas, políticos, productos y lugares que al final podemos caer en la estandarización o cometer el error de copiar fórmulas que han funcionado en contextos distintos al nuestro. Lo que realmente importa es situarnos en nuestra realidad y encontrar el núcleo de la autenticidad, ya sea de una marca país o de nuestros proyectos de campaña.

Por eso la gran importancia de encontrar el why; de conocer esos insights que realmente aportan la diferencia y que conectan las ideas con sus público específicos.

No debemos de caer en la estandarización de las campañas, de los proyectos o del marketing político que encajona a los personajes. Usemos esta técnica para encontrar lo real, lo que realmente marca la diferencia y así poder comunicar un objetivo que cautive al mundo. Esto es justo lo que servirá para hacer click con la gente que nos interesa movilizar. Será la llave para que nuestro “por qué” deje de ser sólo nuestro y pase a ser tuyo, suyo y de todos.

¿Tú qué esperas para comunicar con el why?

 


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