La política y su conexión con las redes

Las redes sociales son una forma de interacción en su máxima expresión. Ya no son un fenómeno emergente pues en los últimos años han sabido romper los paradigmas sociales más fuertes respecto al modo de actuar, relacionarse, pensar, comunicar, conocer, consumir y elegir, afectando e interfiriendo en los valores, creencias, opiniones e ideologías de los ciudadanos.

Por otro lado, encontramos al mundo político y todos los actores involucrados en su cadena de poder que, casi como una obligación marcada por la necesidad, han tenido que subirse, dedicar esfuerzos y adaptarse a las implicancias de la arena digital intentando sobrevivir a la exposición social a fin de no ver truncado su posicionamiento en las estructuras partidistas.

¿Cómo las redes sociales cambiaron la política?

Principalmente, acercaron posiciones, fortaleciendo los vínculos directos del actor político con la ciudadanía, haciendo más visibles a los personajes, sus pretensiones y acciones. También ayudaron a masificar conexiones en una audiencia que posiblemente no se movilice en el mundo real, pero que funge como público pasivo en los diferentes canales digitales.

Hoy es más que claro que el uso de las redes sociales sostiene una gran influencia social que crea héroes, demuele reputaciones, edifica perfiles, construye viabilidad y extingue aspiraciones. Entonces, en un mundo híper conectado, maximizar los vínculos permite incrementar sus conexiones, dejando cada vez más atrás a la competencia.

En este escenario, para que los políticos puedan ganar notoriedad e influencia, deben asegurarse de generar la mayor audiencia cautiva posible y conocer casi a la perfección, qué temas o tópicos son los que motivan su reacción (un like, un comentario, un compartido, etc.) con la finalidad de traspasar las fronteras hacia nuevos usuarios (en términos más ilustrativos, los contactos de segundo nivel) permaneciendo en contacto con la ciudadania en un nivel de regularidad al que no tendría acceso en el mundo offline.

Pero, ¿por qué pese a los grandes esfuerzos, muchos políticos no logran ser influyentes en sus comunidades? Normalmente, este mal se alimenta del uso de los canales digitales en forma unidireccional, manteniendo un nivel mínimo de reciprocidad y diálogo con su audiencia, volviéndose un canal meramente informativo y, sobre todas las cosas, restringiendo el contenido a una clara intención electoral que crea resistencia en quienes no tienen a la política entre sus intereses predilectos.

Con los nuevos medios sociales, el nuevo paradigma no es tratar de parecer perfectos, sino ser verdaderamente auténticos con los pensamientos y sentimientos, mostrar humanidad y crear una mayor transparencia personal. Los aspirantes a gobernar deben aprovechar las redes sociales para abrir canales efectivos de interacción y conversación grupal, siempre teniendo presente que todo lo que se sube a las redes es público y creará una memoria digital que les seguirá como sombra, para bien y para mal.

 


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